Laguna de Urcos y la leyenda de la cadena oro, a 40 minutos de Cusco

El camino a Urcos es parte de la ruta a Sicuani y a Puno. Para hacer el recorrido es necesario tomar la carretera que conduce a Puno, que se encuentra en excelente estado.  Salen taxis compartidos de la Avenida de la Cultura pasado ya San Juan de Dios a 6 soles por persona. Nosotros eramos 5, así que llenamos el carro de una y el conductor hasta nos llevó  por leña al pueblo antes de dejarnos en la laguna. Antes de despedirnos le pedimos su número de teléfono para llamarlo al día siguiente cuando quisiéramos volver.

El camino a Urcos nos conduce por territorios de gran importancia para el Cusco, pues su historia se remonta a los años 800 a.C. con los asentamientos de Piquillacta de la cultura Wari a 30 km. de la ciudad de Cusco. Una preeminencia que se mantuvo en tiempos coloniales, cuando estas tierras se contaron entre las más ricas del Perú. Sus habitantes, miembros de la nobleza inca y española, terratenientes y comerciantes, llegaron a reunir grandes fortunas. De ello dan cuenta las iglesias de los pueblos que, a pesar de sus pequeñas dimensiones, son de una impresionante riqueza decorativa. Actualmente, estas provincias son habitadas principalmente por campesinos, por eso no es raro encontrarse con pastores conduciendo sus rebaños o ver a los agricultores labrando sus tierras.

Es un paisaje que resulta muy grato a los ojos de un turista acostumbrado al bullicio de la ciudad.  Desde el auto, a mano derecha al lado de la ruta vemos un antiguo sifón Wari, parte del sistema de conducción de agua a Piquillacta y resto de sitios arqueológicos de la cultura Wari ubicados en ese área.

La Laguna de Urcos, en provincia de Quispicanchi, encierra la leyenda que relata como el Inca Huayna Cápac, en el apogeo de su gobierno, mando fabricar para su primogénito una cadena de oro, de unas 200 brazadas de largo y de un grosor del antebrazo. Fabricada en uno de los talleres de orfebrería, una “waskja” (de donde deriva el nombre de Huáscar),  presumiblemente fabricada en la orfebrería de Batan Orqo. Esta cadena la utilizó el Principe Huáscar tanto en la ceremonia del bautizo o “sutichay” como durante su coronación a la muerte del Inca Padre Huayna Cápac. El Inca Huáscar llegó a ocupar, en el poco tiempo de su reinado el Amaru Cancha, actual Universidad del Cusco, Capilla de Lourdes y el Templo de la Compañía de Jesús; en ese palacio se conservaba la cadena, en una sala sagrada o sea en la de los Amarus o serpientes. Antes de que fueran profanados este y otros templos de la ciudad de Cusco, se supone, que llevaron la pesada cadena y ya en las cercanías de Huaro, cuando se supo de la invasión española y de la codicia de éstos, de sus exigencias y sed de oro se recibió la orden de sepultar la cadena, lo cual pudo haberse hecho en la laguna de Urcos.

La laguna es de forma circular, de 400 metros de largo y de color azul verdoso. Alberga una variedad de peces entre los que destacan el carachi y la trucha, lo que atrae a las gaviotas. Antiguamente el área que hoy ocupa la laguna era un terreno con ligeras pendientes dedicado al cultivo de cereales, tubérculos, contados árboles frutales y ornamentales. En la parte baja de Canincunca existía un pequeño manantial que prodigaba vida a huertos y jardines. En la laguna se puede acampar tranquilamente (sobre una de las dos estrechísimas calles que comunican la ruta con la costanera de la laguna vive una familia que vende leña, está indicado con letras pintadas sobre la puerta). Tanto el pueblo de Urcos como el pueblo de Waro están muy cerca caminando, no más de 10 minutos hasta la plaza principal, ambas poblaciones comparten la laguna. Hay lugares habilitados para acampar, para hacer hogueras y baños, pero no hay grifos con agua.

Un vez en la laguna puedes limitar a descansar y disfrutar del paisaje o puedes optar por visitar Canicunca. A apenas a unos cinco minutos de Huaro, subiendo por una cuesta y bordeando la laguna de Urcos, se encuentra esta pequeña iglesia, una capilla para ser exactos. Se levanta sobre el cerro y desde allí divisan unas bellas vistas de la  laguna. Es muy modesta, pero en su interior destacan tanto sus altares barrocos, como la pintura mural. El altar principal está dedicado a la Virgen de la Candelaria. Sorprende que una capilla tan pequeña como ésta tenga una decoración tan suntuosa. Eso sólo contribuye a reforzar la idea de que en el pasado fue una zona muy rica. Según los esposos Mesa, el interior presenta muchas similitudes con Andahuaylillas, en cuanto a la disposición de la ornamentación y los motivos de las cenefas y el techo. Los murales datarían de 1685.

Los domingos se congrega en la plaza principal un gran mercado que reúne a gentes de las provincias vecinas., puedes conseguir frutas, papas, verduras, pan de Oropesa, desayuno y demás desde temprano en la mañana. En el centro de la plaza hay un monumento dedicado a Túpac Amaru y a los caciques rebeldes, en memoria de que es aquí donde comenzaban sus dominios.

No dejes de hacer un comentario si te quedó alguna duda.

Anuncios

Acerca de Paola Arenas

Ahorita viajando por Sudamérica, con destino México, mientras aprendo sobre plantas medicinales, trabajo la tierra, hago preparados y me conozco a mi misma.
Esta entrada fue publicada en Destinos y etiquetada , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s